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30 Abril 2022

La vieja guardia

Nadie que se sepa barraqueño de ley puede estar ajeno a este presente por el que atraviesa nuestra institución. Este 2022 que recién cumplió un tercio nos regaló infinidad de momentos que hasta hace apenas un par de años nadie imaginaba. Llegar a la élite de nuestro fútbol y jugar con los clubes más importantes del país genera un sin fin de sensaciones que de a poco vamos asimilando y a lo que nos vamos acostumbrando.

Y si hay dos personas que viven este momento como único y mágico son Iván Tapia y Carlos Arce. Productos genuinos de nuestra cantera, con ADN barraqueño y sentido de pertenencia, son los máximos referentes de este plantel con toda una carrera desarrollada en el club.

Carlitos debutó en 2008 disputando el torneo de la Primera C. Se vistió de rojiblanco en 396 partidos, anotó 13 goles y consiguió tres ascensos: a la Primera B en 2010, a Primera Nacional nueve años después y en diciembre pasado a la Liga Profesional.

Toli tocó la Primera División en 2015 y acumula 124 encuentros y también 13 tantos logrando los ascensos a la Primera Nacional en 2019 y a la máxima categoría de nuestro fútbol en 2021.

Nadie mejor que ellos para explicar como viven este momento siendo jugadores e hinchas del Guapo. "Es un sueño hecho realidad" expresa Carlos. "Cuando uno empieza este recorrido se va poniendo metas y trabaja para lograr los objetivos pero jamás imaginé llegar a tanto. Jugar para el club que soy hincha es una bendición y un orgullo no sólo para mi si no también para toda mi familia que siempre me apoyó".

Para Iván nada es casualidad: "Vivimos y luchamos mucho para lograr este sueño. Nos aferramos a eso y le metemos con todo para no despertarnos más". Si bien hoy están cerca de la zona de clasificación, el comienzo de Barracas en el torneo no fue nada sencillo. "Desde el primer partido en Santiago del Estero notamos la diferencia de categoría", dice el 10. "Nos costaba mucho igualar el ritmo de los rivales y lo pagamos con derrotas". "A mi me tocó debutar en la cuarta fecha frente a Colón y lo padecí. Me costaba cambiar el aire y superar el ahogo de los primeros minutos", relata el Rey.

Con la llegada de Alfredo Berti se renovaron los ánimos y pudo revertirse la situación. Ambos coinciden en que "ganar ese primer partido frente a Aldosivi fue clave, lo necesitábamos para salir de perdedores y empezar a creer que podíamos". Hoy la realidad los encuentra expectantes, cerca de la zona de clasificación y con una identidad futbolística. "Sabemos a lo que queremos jugar y somos un equipo difícil para cualquiera" afirma el capitán. "Quedó demostrado que no somos menos que nadie. Podemos jugar mejor o peor pero nadie nos pasa por arriba" dice Carlos.

Mañana no va a ser un día más en la historia del Club. Barracas Central enfrentará a Boca por primera vez en la Bombonera después de 92 años y es imposible estar ajeno a tamaño acontecimiento. "Increíble", coinciden ambos con una sonrisa. "Jugar en esa cancha es lo que todos soñamos desde que empezamos a patear una pelota. Y poder cumplirlo con la camiseta de Barracas es inexplicable", relata Carlitos. "Tenemos que disfrutar este partido, de ese estadio, del vestuario, del clima que vamos a tener. Va a ser nuestra primera experiencia para la mayoría y estamos listos para afrontar el desafío". "Sabemos que ellos no están en su mejor momento y si bien no hicimos un buen partido frente a Vélez, tenemos claro como jugarles para tener posibilidades de lastimarlos" confiesa Carlos.

Por su parte Iván tiene claro que "hay que dejar los nervios y la ansiedad en el vestuario, canalizar esos estados de la mejor manera y que lo sufran ellos. Si mantenemos el orden que nos caracteriza y la concentración, se les va a complicar pero también tenemos que ser conscientes de que las chances que tengamos debemos aprovecharlas al máximo".

Si a algo nos acostumbramos los barraqueños en el último tiempo es a vivir emociones fuertes. Y este 30 de abril no será la excepción. Claro que lo podremos recordar como el día que volvimos a jugar con Boca después de casi un siglo pero también como el día que Barracas Central....

Si Tapia y Arce se tienen fe, ¿cómo no confiar en ellos con todo lo que nos dieron en este tiempo?